martes, 30 de septiembre de 2008

Mi primera vez

Hoy ha sido la primera vez, estaba nervioso y tenso, no sabía cómo empezar… pero no estaba solo, Ander sabía muy bien lo que hacía y llevaba muchísimo tiempo disfrutando de ello, así que tragué saliva y tiré para adelante, dejé que Ander llevase el timón porque estaba algo cortado pero poco a poco me fui soltando y al final lo logré, conseguí hablar en Euskera.

Así han comenzado mis peripecias como entrenador de un equipo escolar; mi primera reacción al ver toda esa marabunta salvaje, gritando y colgándose por el gimnasio ha sido la de huir, quiero expresar mi gratitud a Ander por agarrarme e impedírmelo, después hemos ido al campo de fútbol y los hemos sentado, yo permanecía callado porque no tenía ni idea de qué decir y además para decirlo en euskera tardo 10 segundos más de lo normal, así que me he quedado callado como un niño más MIENTO! Los niños no callan, y encima hablan en castellano, ¿por qué ellos pueden y yo no? :(

En todos los cursos hay ciertas personalidades que se repiten y seguramente recordéis a gente de clase con estas características.

Primeramente tenemos al niño afeminado: este tipo de niño se caracteriza por sus poses poco varoniles, acentos y expresiones extrañas y por estar paradójicamente rodeado de chicas. Suelen ser poco aceptados por sus compañeros y puede digievolucionar en dos tipos, el gay reconocido y el ligón de clase.

Otro tipo de niño es el empanao: uno de los más divertidos, este modo de vida consiste en pasar de todo, mirar al cielo o en su defecto a un punto fijo y cuando le hagan una pregunta 3 veces responder: ¿eeeeh? La gente suele tacharlos de tontos pero en realidad son inteligentísimos, tanto que el mundo no les aporta ningún aliciente y se evaden de la aburrida realidad con su imaginación. No se han encontrado indicios de que este tipo de niño digievolucione.

El guay molón: los niños con estas características son los más populares (excepto por los niños del tipo envidioso), los típicos que son buenos a todo, siempre ganan a fútbol, baloncesto, amor, notas, ser guapos, padres enrollados, hamaiketakos ricos, etcétera. Técnicamente hablando estos son los que mejor vienen para un equipo, aunque es raro encontrar más de un espécimen por curso.

Su digievolución puede ser benigna (metalguaymolón: el chaval perfecto, sucede en muy raras ocasiones) o maligna (el guay molón creído: cuando el niño lleva cierto tiempo siendo guay molón es un paso natural que se le suba el éxito a la cabeza y se convierta en lo que el vulgo denomina como “flipao”, el típico chaval que te vende los dibujos que hace vamos).

El que va de guay pero no: estos son los más peligrosos, pueden llegar a confundir hasta a los mejores ojeadores, es el niño que engaña a la gente diciendo que es guay, pero en realidad es uno más del rebaño. Un comportamiento clave en estos individuos sería el clásico “ME PASAAAAAN” de después de cada gol encajado. Un estudio reciente ha relacionado proporcionalmente la cantidad de “ME PASAN” con el grado de “guayeza pero no”.

Hay más personalidades que seguramente vaya descubriendo a lo largo del curso con estos especímenes, el caso es que hoy me lo he pasado como un niño más entrenándoles y encima me pagan, asi que… ¿Dónde hay que firmar? Un momento, ahora que lo pienso no he firmado ningún contrato, me pagarán… seguramente… ¿Me pagarán? ¿Ander? ¡Andeeeeeeeeeeeeeeer!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ya era hora de que actualizaseissss!! te falta el tipico niño que se hace zurdo...

Anónimo dijo...

zurdo no se hace, se nace...